
El Tribunal Oral Federal de Posadas impuso una pena única de siete años de prisión a Antonia Gisel Alves de Olivera, tras confirmar que le suministró cocaína a su hijo de cuatro años para calmarle un dolor de muelas y que además tenía una condena previa por tráfico de estupefacientes.
El caso, tramitado mediante juicio abreviado, quedó acreditado con la prueba de laboratorio: la orina del niño dio positivo para cocaína. La mujer reconoció que le había lavado el diente con una “sustancia blanca extraña” que encontró en su casa.
Cómo quedó compuesta la pena
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