Las tribunas vacías es una postal dificil de aceptar en la cancha de San Martin Editar epigrafeEditar embed
La victoria 2-1 de San Martín de San Juan ante Club Atlético Güemes dejó tres puntos importantes en el arranque del ciclo 2026. Pero más allá del resultado, hubo una imagen que generó debate: las tribunas del Estadio Ingeniero Hilario Sánchez con escasa concurrencia, producto de la decisión dirigencial de permitir el ingreso únicamente a socios.
Antes que nada, es justo decirlo: el club tiene la potestad de definir sus políticas de acceso. También es cierto que el ingreso societario es hoy el recurso más genuino y directo que puede sostener la economía institucional. Y nadie desconoce que San Martín de San Juan es, desde 1989, una referencia deportiva nacional para la provincia, con una trayectoria respetada en las distintas categorías de AFA.
Pero la pregunta es otra: ¿Hasta dónde le conviene a San Martín no vender entradas?
El fútbol es popular. Lo fue en sus inicios y lo seguirá siendo. Es masivo, es identidad, es pertenencia. Y también —desde siempre— es un negocio. No hay contradicción en eso. Conviven las dos dimensiones.
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