los dos goles en contra de Defensa y Justicia que hicieron sufrir a Beccacece
Cuando la mala suerte golpea a la puerta no queda otra opción que abrir y dejarla pasar lo más rápido posible. Enterrar un sapo, prender un palo santo o encomendarse a la fe. Pero cuando golpea dos veces, no hay...

