La fábrica de galletitas Tía Maruca, ubicada en San Juan y con alrededor de 300 empleados, atraviesa una situación particular vinculada a la gestión de su producción y ventas. En los últimos días surgieron comentarios en medios y redes sociales sobre la supuesta obligación de otorgar vacaciones anticipadas a todo el personal, lo que generó cierta incertidumbre entre trabajadores y la comunidad.
Según explicó el subsecretario de trabajo de San Juan, Franco Marchese, la situación no se debe a una crisis productiva, sino a un problema de ventas y competencia en el mercado. La empresa, que abastece principalmente a supermercados, enfrenta un sobrestock estacional: “Hay épocas del año en que los supermercados cierran la compra de galletas y la fábrica queda con exceso de producto”, indicó. Además, la competencia de productos importados más económicos también genera presión sobre la venta local.
Frente a este escenario, la empresa decidió otorgar licencias anticipadas a algunos trabajadores, principalmente aquellos con mayor antigüedad y derecho a extensos períodos de vacaciones, para evitar que se acumulen 40 días de descanso simultáneos que dejarían a la planta prácticamente inactiva. La medida, aclaró la firma, no afecta el pago de salarios, que incluso habían tenido un retraso de quincena, resuelto el mismo día.
« — Para ver la nota completa, ingrese a la url de la nota — »